Entrevista de Carlos Acebal.
Barack Obama se declaró como el candidato demócrata, dice contar con la mayoría absoluta de delegados ¿Esto es real?
Hay que tener en cuenta que el sistema para escoger candidatos a presidente en Estados Unidos es muy particular. Consiste en un sistema de internas escalonadas que comienzan en los primeros días de enero en el Estado de Iowa, continúa con llamadas casi semanales durante enero y febrero, y termina los primeros días de junio. La elección de los candidatos no ocurre por medio del voto directo, sino que se designan delegados para las convenciones nacionales que tienen lugar a fines de agosto y principios de septiembre. No todos los delegados son elegidos democráticamente: el ochenta por ciento sí lo es, pero el veinte por ciento restante corresponde a los llamados superdelegados: diputados nacionales, senadores, gobernadores, presidentes de partidos e intendentes importantes en el Partido que van directamente. Lo que está diciendo Obama es que tiene mayoría entre los delegados que se eligen por voto directo porque no cuenta a los delegados de Michigan y de Florida, que el partido invalidó por haber adelantado las elecciones y que la única manera por la que puede perder es si los superdelegados votan en contra de la voluntad del pueblo.
¿Por qué Hillary Clinton no se bajó aún de la carrera, pese a que su candidatura cada día se vuelve más improbable?
Por una parte, está esperando un milagro. Como que a Obama se le escape algún exabrupto o que surja algo de su pasado o algún problema. Aunque las posibilidades son muy pocas, siempre puede pasar. Pero la más importante que pretende Hillary es dejar bien plantado que ella siguió hasta el final y casi ganó, que era muy competitiva. Si miramos el voto popular –no el de delegados–, la proporción es de 51 a 49 por ciento y con algunos cálculos que incluyen Florida y Michigan, ella ganó la mayoría en el voto popular, aunque no aporta para la elección de delegados. Al mismo tiempo sigue insistiendo en que el apoyo de Obama –élites progresistas, de jóvenes, de negros– no será suficiente para ganar la elección general, que ella es el mejor candidato, que tiene una mejor llegada al votante medio medio (particularmente anglos de clase media baja, obreros) que es imprescindible para ganar en Estados como Pennsylvania, Ohio y Florida, y en la medida que siga ganado internas por una buena diferencia, como en Virginia Occidental y en Kentucky, puede mostrar eso. Lo que ella quiere dejar en claro es que tiene mejores chances frente a John McCain, y si Obama pierde va a instalarse por cuatro años como la candidata para 2012.
¿Es correcto lo que las encuestas dicen acerca de que frente a McCain, Hillary está mejor posicionada que Obama?
Hay que tener en claro que la elección a presidente no es una elección nacional. Se elige en los cincuenta Estados y el Distrito Federal de Columbia, y se decide en cada Estado por mayoría relativa. Lo que importa no es el voto a nivel nacional, sino a nivel Estado. Vemos que los 51 distritos pueden dividirse en cinco categorías: Una es aquella en donde sabemos de antemano que se impondrán los republicanos, como Utah o Texas; otra en donde sabemos con certeza que se impondrán los demócratas, como Nueva York o Vermont. Otra categoría es la que incluye a Estados donde, si bien lo más probable es que se imponga un partido, ninguno tiene la vaca atada (para los demócratas es Wisconsin y para los republicanos Kentucky, donde probablemente ganarán), pero existe la posibilidad de una sorpresa. Lo que más importa observar para la elección son los Estados competitivos, que son una docena, y dentro de este grupo los que tienen mayor número de electores en el colegio electoral: Florida, veintisiete; Pennsylvania, veintiuno; y Ohio, que aporta veinte electores. Y aquí vemos que Hillary tiene ventaja sobre McCain en Ohio y Pennsylvania y está empatada en Florida. Mientras que Obama está perdiendo frente a McCain en Florida, y está empatado en Ohio y Pennsylvania. La conclusión es que para le elección general Hillary es mejorcandidato que Obama. Y los republicanos prefi eren competir contra Obama.
¿Qué tanto afecta a la candidatura demócrata la continuación de la interna?
Los daños ya están hechos. El mayor es que las muchas críticas que Hillary lanzó a Obama facilitan el camino de los republicanos en la elección general. Ellos pueden buscar y usar las palabras de Hillary para atacar a Obama. Las críticas al candidato demócrata no van a provenir ya de los republicanos, también saldrán de boca de una demócrata, de alguien del propio partido que obtuvo casi la mitad de los votos.
¿Por qué puede ganar McCain?
El punto fuerte de McCain es que dentro del Partido Republicano es muy independiente. A la base republicana no le cae muy simpático, porque no tiene la opinión de la derecha cristiana, pero lo vieron como el único capaz de ganar la elección y este argumento terminó ganando a la ideología de la derecha cristiana. Nunca ha sido partidario de Bush y ha roto con él en muchas cosas. Los demócratas van a intentar vincularlo con Bush, pero no les va a ser muy fácil. Claro que tampoco le va ser fácil a McCain desprenderse de la herencia de Bush, de ocho años de una mala administración, con muy baja popularidad en las encuestas y con la economía en descenso, ya que es el candidato republicano. Para esto deberá intentar, en la medida de lo posible, desvincularse de la administración Bush. Su ventaja es que tiene una buena llegada al elector independiente, justamente ese segmento que está cooptando Hillary en la interna demócrata, que son los anglos –los blancos no latinos de clase media baja y obreros. Obama tiene un problema muy serio para conseguir el voto de los anglos de clase media y de clase trabajadora, mientras que McCain está visto como un héroe de guerra, como una persona independiente, que dice la verdad y que no juega políticamente.
¿Cuáles son los temas que más preocupan a los ciudadanos norteamericanos?
El principal es, sin duda, la economía. Los norteamericanos están preocupados por el bajo crecimiento, los altos precios de los combustibles y de la comida, y, un grupo minoritario, por los problemas de las hipotecas. En general, el clima es desfavorable y no hay confianza del pueblo sobre el funcionamiento de la economía. Después, pero con una influencia mucho menor, le sigue la Guerra de Irak, y en menor medida otros temas, como inmigración, salud o los vinculados al libre comercio, en la medida en que quita puestos a los trabajadores norteamericanos. Los tratados de libre comercio no son temas muy importantes en la campaña, pero cobra relevancia porque hay una diferencia importante entre Obama y McCain, porque este último respalda los acuerdos de libre comercio, apoya el acuerdo con Colombia y los intentos de lograr acuerdos con el Mercosur. Obama, en cambio, está en contra de los acuerdos de libre comercio, incluso quiere volver a revisar y modificar el Nafta. Los sindicatos tienen mucho peso entre los demócratas.
Como están las cosas en la economía, seguramente McCain es el que queda en peor posición.
Pero mucho depende de lo que ocurra en los próximos seis meses. Lo mejor que le puede pasar a McCain es que la economía toque fondo y que vuelva a crecer nuevamente. Por otro lado que exista la sensación de que las cosas están mejorando en Irak. Aunque no sea verdad, lo que importa es la percepción. Porque McCain dice que hay que quedarse en Irak, y si existe la percepción de que las cosas en Irak van bien, correcto. Pero si la percepción dice que las cosas van mal, uno se preguntaría ¿hasta cuándo nos vamos a quedar? Para Obama el problema es complicado porque para mantener el apoyo de la izquierda del partido debe decir que hay que retirarse de Irak, pero para ser responsable frente al electorado medio debe decir que hay que quedarse hasta más o menos arreglar las cosas. Mientras que McCain tiene una postura clara al respecto, Obama debe tratar de mantener a todos felices y eso es imposible.
Esa falta de defi nición, ¿puede perjudicar a Obama?
Una fragilidad de Obama que Hillary resaltó en sus avisos y en sus discursos, es que nunca ha sido un líder, y que no tiene la cintura política necesaria para ser jefe del Ejército y de todo lo demás que debe ser un presidente. El ofrecimiento de abrir un diálogo con Fidel Castro y el presidente iraní Mahmud Ahmadinejad y el hecho de que su política en Irak no va a ser muy fuerte, han creado una imagen de debilidad. Entonces, muchos votantes medios pueden pensar que no está a la altura del cargo de jefe del Estado.
La euforia del fenómeno Obama parece haber quedado atrás
Sí, ya decayó la imagen carismática de que representaba la nueva política y que todo era bueno. La gente hoy lo ve como un político más. Además, sucedió que en los medios no creían que Obama pudiera llegar muy lejos, pero ahora lo analizan más, son más rigurosos, se están enfocando más en sus puntos débiles.
¿Qué cambios podemos esperar luego de esta elección con respecto a las políticas de Estados Unidos hacia América Latina?
Respecto de Cuba puede haber algún cambio con Obama. Él tiene una política más abierta, es partidario de flexibilizar las relaciones y de reducir un embargo que realmente no tiene mucho sentido y se debe al poder de la derecha cubana de Florida. Además parece que Obama no va a hacer campaña en Florida, y menos si el gobernador de ese Estado, Charlie Crist, es el candidato a vicepresidente de McCain. Si gana Obama las relaciones con Cuba pueden mejorar. Con Venezuela las cosas no pueden cambiar mucho. Aunque Hugo Chávez despotrique contra Bush, el mayor mercado de Venezuela es el norteamericano y su principal
fuente de bienes comerciales es Estados Unidos. Existe una dependencia mutua, pues Estados Unidos necesita el petróleo de Venezuela para que no se vaya a las nubes el precio de la nafta, y a su vez Chávez, para mantener su política populista, necesita de los ingresos del petróleo que vende a Estados Unidos. Todos están haciendo negocio. A grandes rasgos no van a cambiar mucho las cosas. Si bien McCain defiende y promueve los tratados de libre comercio y Obama se opone, el tratado de libre comercio con Colombia es un buen ejemplo. El tratado está en el Congreso, pero los diputados demócratas no van a dar sus votos para un tratado con Colombia, más que nada por la presión de los sindicatos. Pueden usar como excusa la violación de derechos humanos a sindicalistas en Colombia, pero si no es eso es otra cosa. Es la manera que tienen de no decir que están en contra del libre comercio, pero sin sus votos el tratado no puede concretarse.
¿Qué podemos saber hoy sobre el 4 de noviembre?
Lo que es seguro es que los demócratas van a ganar por un margen muy amplio en el Congreso y que van a lograr un bloque de diputados mayor que el actual, quizás de 250 sobre 435, y en el senado, aumentará de 49 a quizás 55 sobre cien. Sabemos que la elección a presidente será reñida, que puede llegar a definirse por uno o dos Estados, que McCain tiene chances de ganar, y que depende mucho de las estrategias de campaña.
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